¿Por qué coleccionamos billetes?

Razones para lo irracional

Probablemente sea esta la pregunta más común a la que uno se enfrente cuando comparte su afición notafílica con la población general. Si partimos del hecho de que el coleccionismo en general se trata de un acto irracional, ¿cómo justificar con razones lo irracional?

 

  • Historia

    Los billetes son piezas o documentos históricos que uno puede tener en sus manos. Uno puede conocer sobre pasajes históricos, guerras, proclamaciones de independencias, etc. Fijaros en el billete soviético de 250 rublos en el que se hacen proclamas en diferentes lenguas en favor de la revolución obrera.

  • Geografía

    La enorme lista de países habidos y por haber que se puede llegar a conocer coleccionando. Lugares como las colonias del Estrecho (Straits Settlements), Turkmenistán o Transnistria probablemente nunca hubiesen pasado por mi vocabulario si no fuera por el coleccionismo.

  • Por el placer de la posesión

    El ser humano siempre ha disfrutado con el simple hecho de poseer bienes materiales. A los notafílicos nos encanta poseer billetes de diferentes puntos del mundo y sobre todo, alardear de poseerlos frente a nuestros compañeros. ¡Quién no querría fardar de estas bellezas!

  • Arte

    Hay que admitir que algunos billetes son verdaderas obras de arte. Sobre todo los más antiguos, ya que los dibujos y figuras representadas eran en sí mismo una garantía frente a los falsificadores. Además, Los EEUU en el siglo XIX y comienzos del XX usaban el reverso de los billetes para representar obras artísticas famosas y que el pueblo americano pudiera admirar el arte.

  • Estudio de la economía

    Hiperinflaciones como la alemana del gobierno de Weimar o la zimbawense que acabó en la extinción de facto del dólar zimbawense. Cambios de moneda repentinos como los argentinos o brasileños de la segunda mitad del siglo XX, etc. Billetes con faciales de varios miles de millones pueden encontrarse en varios países.

  • Afición a temáticas concretas

    Hay quien se introduce en la notafilia como parte de una afición previa a coleccionar temáticas concretas. Hay tal variedad de motivos representados en los billetes, (botánica, animales, ferrocarriles, La efigie de la reina Isabel II, etc. ) que es posible que el coleccionismo de billetes sea un apéndice de otra colección.

  • Inversión

    Los billetes, sobre todo aquellos raros y en buen estado de conservación, son billetes de alto valor que sirven como valor refugio en épocas de incertidumbre económica. Los billetes son un vehículo como diversificación del patrimonio, similar a quien colecciona obras de arte. Como este billete de 1.000 dólares de 1890, conocido como el Grand Watermelon Bill y llamada así por la forma de los ceros que recuerda a las sandías, que fue subastado por casi 3 millones de dólares.

De todas formas, puesto que cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre, cada uno lo hará por sus razones, éstas aquí descritas u otras. ¿Cuáles son las tuyas?

Te seguimos en los comentarios.

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4 Comentarios

  1. En mi caso, comencé de niño a coleccionar monedas, pesetas circulantes principalmente. Ya de mayor, di el paso a los billetes y fue por el placer de poseerlos, el colorido y la variedad de diseños era inmensamente superior.

  2. Un artículo muy entretenido! Yo empecé a coleccionar sin ningún patrón y ningún motivo, pero tras mi paso por las casas de graduación empecé a encontrar un placer inmenso al ver a contra luz el relieve de los billetes. Ahora estoy centrando mi pequeña colección en encontrar las piezas que mejor conserven este relieve.

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